Presentación

 Buñol en 1931 contaba con poco más de 5.000 habitantes, éramos un pueblo pequeño, pero ya famoso por nuestra tradición de lucha obrera, de republicanismo y de laicismo. La proclamación de la República la acogimos con alegría y esperanza.

 En los años siguientes, en el marco de la República, esa tradición revolucionaria aumentó y se consolidó. Hubo más y mayores movilizaciones, como la huelga de Valenciana de Cementos, en la que resistimos más de 7 meses, aprendimos, también en la práctica, la necesidad de la solidaridad y la unidad de la izquierda. Acogimos a refugiados y perseguidos. Tuvimos experiencias cooperativistas, como la Titánic, y mantuvimos en todo momento nuestro espíritu de lucha y de aprendizaje teórico y práctico. Tuvimos también nuestros muertos, detenidos, y perseguidos, pero nada nos impidió seguir luchando por la libertad, la justicia y el pan.
El 16 de febrero la victoria del Frente Popular aquí fue aplastante, no podía ser de otra forma, aquel Frente era el primer paso firme para conseguir nuestros anhelos de libertad y progreso.

 Por las mismas razones, ante el golpe de estado fascista tuvimos una respuesta organizada, valiente, rápida y decidida. Se creó un Comité de Defensa; fueron numerosísimos los voluntarios para el frente; las buñoleras, ya muy activas en los años anteriores, lo fuimos aún más colaborando en la organización de la retaguardia; y Buñol fue ejemplo de organización y de voluntad de resistencia, de corazón y de coraje en la defensa de la República Democrática.

 Buñol era: ¡Rojo!, se nos había conocido por “La pequeña Rusia”. Después de la guerra, a los buñoleros, como al resto de los españoles, nos esperaba la época más criminal que ha conocido nuestro suelo. Padecimos fusilamientos, cárceles, palizas, humillaciones y acosos. También muchos exiliados, y hubo buñoleros que siguieron combatiendo en la resistencia francesa, en la URSS en el Ejército Rojo, e incluso años después en la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.

 Y la inmensa mayoría de nuestro pueblo, de forma más o menos activa, más o menos oculta, manteniendo en su cabeza y en su corazón (lo dice nuestro Himno) “libertad, progreso, y democracia, fraternidad y amores... ¡MI PATRIA REPUBLICANA!”

Mª R. Pérez Núñez


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