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| La huella del pasado
permanece en el paisaje. Cuando un paisaje es, o ha sido habitado,
algo cuenta de sus moradores, pero cuando en ese mismo paisaje
se desarrollaron acontecimientos trágicos o dramáticos,
la huella es mucho más profunda. Las piedras, incluso el
viento con sus murmullos, nos acercan la impronta del pasado como
si del eco se tratara.
En las serranías
de Cuenca, Teruel y Valencia, hoy prácticamente despobladas,
es fácil encontrar huellas guerrilleras. A pesar del abandono
de estas tierras, forzado en parte por el miedo y en parte por
una nueva economía que propició el éxodo
a la ciudad, todavía quedan en pie, tal vez por poco tiempo,
casas y corrales que sirvieron de escondite o de punto de apoyo.
Entre la espesura del bosque, unas piedras amontonadas, unas rústicas
escaleras o los restos apenas reconocibles de unas cabañas,
son el testimonio arqueológico de los campamentos de aquel
ejército poco pertrechado que mantuvo viva la llama de
la República.
Recorrer los paisajes
donde se desarrollaron los diferentes episodios guerrilleros,
donde hombres y mujeres dejaron su piel, como dice la frase hecha
—y bien hecha—, es encontrar retazos de aquellas vidas
pegadas en piedras y troncos. Recomponer para la memoria el escenario
rural que sirvió de telón de fondo a las intensas
y desgarradoras historias de guerrilla, es el objetivo de estas
fotografías. A pesar de la limitación de la cámara,
que apenas puede captar alguna de las sensaciones que transmite
el paisaje real.
José
Mª Azkárraga.
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| Prólogo:
Territorio maquis
Viajar al territorio maquis obliga a fijar
nuestra mirada sobre los lugares donde los guerrilleros españoles
se enfrentaron contra Franco. El monte guarda los rastros y las
sendas de hombres y mujeres armados que aparecían por la
noche en rentos, masadas, molinos, aldeas y pueblos. Cada uno
de esos rincones guarda una historia dura y sincera de los años
terribles de la posguerra. (seguir leyendo
). |
Pedro Peinado
La Gavilla Verde (Santa Cruz de Moya). |
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| < Masía del Osar
(Nogueruelas, Teruel)
Lugar de cruces entre guerrilleros, masoveros y guardia civil.
En este extenso territorio, que abarca
las provincias de Cuenca, Teruel y Valencia se movía
la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.
Estos guerrilleros no limitaron sus
acciones al ámbito rural; están documentadas
intervenciones importantes en Teruel o en las proximidades
de la ciudad de Valencia, entre otras. |
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| > Alcalá de la
Selva (Teruel).
El 17 de julio de 1947 Alcalá
de la Selva fue tomado por un grupo de guerrilleros que llenaron
el pueblo de banderas republicanas y de propaganda. En el
cementerio colocaron cintas en memoria de los guerrilleros
muertos. |
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| < Casa Ayora (Cantavieja,
Teruel).
En la Masía Ayora, propiedad
de una familia adicta al régimen franquista, se situó
un destacamento permanente de la Guardia Civil. |
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| > Rento Ladislao (Tejadillos,
Cuenca).
En este rento confraternizaban guerrilleros
y campesinos. El abandono de los rentos y masías, forzado
por la Guardia Civil para privar a los guerrilleros de posibles
puntos de apoyo, supuso en muchos casos la pérdida
de las casas. |
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| < Restos de la masía
de Francisco Serrano (La Valbona, Castellote, Teruel).
Francisco Serrano fue uno de los últimos
guerrilleros capturados. Molestado continuamente en la posguerra,
por ser republicano, se vio obligado a marchar al monte en
1947. Poco después la Guardia Civil y el somatén
incendiaron su masía y encerraron a su mujer en la
cárcel. |
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| > Casas del Marqués(Santa
Cruz de Moya, Cuenca).
Su desalojo fue forzado por la Guardia
Civil en 1947. Desde entonces nadie ha vivido allí. |
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| < Casas del Marqués(Santa
Cruz de Moya, Cuenca). |
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| > Higueruelas (Santa
Cruz de Moya, Cuenca).
En esta aldea, de donde era originario
el guerrillero Pedro Alcoriza, la Guardia Civil situó
una pequeña dotación de hombres. A pesar de
ello, los guerrilleros burlaban la vigilancia y se acercaban
a las casas donde les proporcionaban ropas y alimentos. |
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| < Masía en el
término de Nogueruelas (Teruel).
“Nunca nos quedábamos
a dormir en las casas, estábamos un rato en ellas por
las noches. Nos hacían la cena y luego marchábamos.
Algunos que rompieron estas órdenes por imprudencia,
fueron víctimas de la sorpresa”.
(Palabras de Florián
García “Grande”) |
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| > Rento de los Chorrillos
(Narboneta, Cuenca).
En las dos casas del Rento de los Chorrillos
se produce una de las últimas acciones de la AGLA.
El 19 de marzo de 1951 son asaltadas y los guerrilleros se
llevaron víveres y ropa. |
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| < Rento de los Chorrillos
(Narboneta, Cuenca). |
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| > Casa de los Lores
(Mosqueruela, Teruel).
Punto de apoyo para los guerrilleros. |
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| < Casa de los Lores
(Mosqueruela, Teruel).
La Guardia Civil fusiló al masovero
de esta masía delante de sus seis hijos por sospechoso
de apoyo a los guerrilleros. |
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| > Campamento escuela
(Tormón, Teruel).
Situado en el corazón de los
Montes Universales, y escondido entre rodenos, este fue uno
de los mejores campamentos de la guerrilla. El lugar fue localizado
por Pepito “El Gafas” y Florián “Grande”.
Fueron necesarios más de 3.000 guardias civiles para
asaltarlo y aún así los guerrilleros, excepto
uno, lograron escapar. |
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| < Campamento escuela
(Tormón, Teruel).
Entre estas paredes de roca se ubicaba
la cocina del campamento. |
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| > Campamento de Castillarejo
(Rubielos de Mora, Teruel).
“Nuestros campamentos eran
sencillos. Con lonas teñidas de corteza de pino fabricábamos
tiendas de campaña.
Apilábamos unas pocas piedras para cocinar, y minábamos
los alrededores por la noche para evitar sorpresas”.
(Palabras de Manuel Pérez
Cubero “El Rubio”) |
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| < Masía en el
término de Cuevas de Cañart (Teruel).
Las masías siempre tuvieron un
significado especial y ambivalente para la guerrilla: fueron
puntos de apoyo a la vez que trampas materiales; lugar de
refugio para las noches desapacibles y peligrosos acuartelamientos
de la Guardia Civil. Se debían tomar muchas precauciones
para acercarse a una de ellas. |
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| > Masía en el
término de Cedrillas (Teruel).
Algunas masías, regentadas por
personas afines al régimen de Franco, se convirtieron
en objetivo de los guerrilleros. En ellas podían obtener
dinero, alimentos e incluso armas como escopetas de caza. |
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| < Mas del Sidal (Andorra,
Teruel).
Lugar de refugio habitual de los guerrilleros.
Aquí cayeron, en una emboscada tendida por la Guardia
Civil, tres de ellos: Julio, Diego y Mariano, el 23 de octubre
de 1945. |
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| > Cementerio de Andorra
(Teruel).
Bajo esta falsa lápida reposaban
tres guerrilleros (Diego, Julio y Mariano) abatidos por la
Guardia Civil. El 1 de mayo de 2003 se colocó una piedra
homenajeando su memoria como guerrilleros por la libertad.
“Aquel tiempo que dejamos
por muerto volvió en sí”. |
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José
Moreno Salazar.
Guerrillero en Sierra Morena.
Natural de Bujalance (Córdoba).
Es el único superviviente del
grupo guerrillero anarquista de “Los Cubiles”
que estuvieron luchando hasta enero de 1944. Traicionados,
fueron aniquilados por la Guardia Civil en un cortijo de Sierra
Morena. José, fue herido, siendo capturado y trasladado
a la enfermería de la Prisión Provincial de
Córdoba, donde gracias a la ayuda de los compañeros
presos, pudo evadirse el 17 de diciembre de 1944. Finalmente,
con nombre supuesto trabajó en una compañía
de seguros. |
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| Manuel
Pérez Cubero “El Rubio”.
Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.
Empieza a combatir a los catorce años
en la batalla de Teruel. Durante el servicio militar forma
parte de un grupo de soldados que pasan información
a la guerrilla. Cuando es descubierto se escapa al monte y
desarrolla tareas de diversa responsabilidad hasta ser nombrado
jefe del 17 sector, el que correspondía a la provincia
de Teruel, de la AGLA. Se retira a Francia y de allí
pasa a Checoslovaquia y, durante un breve período a
Cuba. Regresa a España después de la muerte
de Franco. |
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| Remedios
Montero “Celia”.
Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.
Nacida en Mohorte, un pequeño pueblo de Cuenca.
Cuenta con una biografía llena
de dolor y de fuerza. Actuaba de enlace junto con su familia
aprovechando las pocas sospechas que levantaba su condición
de mujer y su juventud. Cuando fueron descubiertos marcharon
al monte y se unieron a la guerrilla. Su padre y hermanos
murieron en diferentes enfrentamientos con la Guardia Civil.
La historia de Reme es un ejemplo de la participación
de las mujeres en la lucha guerrillera. |
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Adelino
Pérez “Teo”.
Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.
Natural de Villalonga.
“Teo” es uno de los pocos
que formó militarmente como guerrillero durante la
guerra civil. Perteneció al XIV Cuerpo de Ejército,
cuyo cuartel se encontraba ubicado en Benimámet (Valencia),
y alcanzó el grado de sargento. Participó en
la resistencia francesa contra la ocupación alemana.
Realizó varios viajes para entrar en contacto con la
AGLA y fue el encargado de transmitir las instrucciones para
la retirada en 1952. |
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| Florián
García “Grande”.
Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.
Jefe del 11 Sector.
Su lucha en defensa de la República
se inicia en el frente de Madrid, donde es herido en un pulmón.
Resiste en el monte hasta 1952, fecha en la que se refugia
en Francia.
Florián recuerda que el momento
más triste de su existencia fue el abandonar España.
Fue indescriptible la tristeza que embargó el paso
al país vecino después de una marcha de quince
jornadas a pie desde Cofrentes hasta la frontera. Jornadas
nocturnas de treinta kilómetros en un medio hostil
y perseguidos por la Guardia Civil. En Francia ya los habían
dado por muertos cuando llegaron exhaustos, dejando a sus
espaldas ocho años de lucha en la sierra. Todavía
hoy, octogenario sigue luchando por la unidad de la izquierda. |
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José
Murillo “Comandante Ríos”.
Agrupación Guerrillera de Sierra Morena.
Natural de Villalonga.
José Murillo, ingresó
a los diecisiete años en la Agrupación nº 3
que operaba en Sierra Morena. Fue herido en una refriega con
la Guardia Civil y dado por muerto. Delatado, fue detenido
e ingresó en la prisión de Sevilla durante catorce
años.
Cuando salió en libertad había
cumplido los cuarenta. En los veintitrés años
que habían pasado desde que se echó al monte
sólo había visto a su madre en una ocasión.
“Me enteré de que mi madre había salido
de la cárcel y bajé al pueblo. Pasé dos
horas con ella y con mis hermanos. Mi padre en cambio fue
herido en un enfrentamiento con la policía y detenido.
Se ahorcó en su celda en 1944, aunque nunca me he creído
la versión de su muerte”. |
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| Francisco
Martínez “Quico”.
Guerrillero en León.
“No fuimos ni bandoleros ni
héroes: sólo combatientes de la República,
del gobierno que había votado el pueblo”.
Francisco considera que la existencia
del movimiento guerrillero impidió que Franco entrara
en la II Guerra Mundial en apoyo de los nazis. Él es
uno de los 150 maquis que siguen con vida de los 5.000 que
lucharon contra Franco entre 1939 y 1966. Quico combatió
en las montañas de León y Galicia, y se salvó
por los pelos de ser enviado a Indochina cuando huyó
a Francia a finales de 1951. La policía francesa quiso
enviarle a la Legión Extranjera junto a sus cuatro
compañeros, pero los republicanos en el exilio lo impidieron.
(Extracto de la entrevista realizada
por Raimundo Castro para El Periódico de Catalunya). |
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Eulalio
Barroso “Carrete”.
Agrupación Guerrillera del Centro.
Nació en 1928 en Bohornal de Ibor (Cáceres).
De familia campesina, se fue a la sierra
en noviembre de 1943. Cuatro de sus hermanos se habían
marchado a la sierra el día anterior. Fue segundo jefe
de la 11ª Agrupación de Extremadura-Centro. Su actividad
guerrillera se repartió entre las provincias de Toledo,
Cáceres y Ávila. Capturado en 1945, pasó
muchos años en la cárcel tras negarse a colaborar
con la Guardia Civil. |
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