| Escribe Ali Salem Tamek.
(original en árabe):
Carta abierta de Ali Salem Tamek
La clase política marroquí
mantiene un nuevo silencio cómplice.
Un grupo de presos políticos saharauis se
encuentra desde el pasado día 21 de mayo recluido
en la "Cárcel Negra" de El Aaiun (Sahara
Occidental) y en los penales marroquíes de Ait Mellul
(Agadir) y de Akasha (Casablanca). También hay otras
personas detenidas por razones diversas y en fechas distintas,
todas ellas sometidas a procesos de connotaciones y alcances
políticos tal y como señalan organizaciones
pro Derechos Humanos internacionales y marroquíes,
como es el caso de Amnistía Internacional, Federación
Internacional de Derechos Humanos, Alto Comisionado de la
ONU para los Derechos Humanos, Asamblea Marroquí
de Derechos Humanos, Forum Marroquí por la Verdad
y la Justicia...
En su conjunto, son personas secuestradas, antiguos
presos de conciencia, activistas de los Derechos Humanos,
sindicalistas y detenidos políticos, algunos de los
cuales asumieron altas responsabilidades en conocidas organizaciones
e instancias de los Derechos Humanos marroquíes.
Algunos fueron galardonadas con premios internacionales
en reconocimiento a sus acciones y luchas por los Derechos
Humanos y participaron en encuentros mundiales, condición
que incluso reconocen instancias oficiales marroquíes
como el Consejo Consultivo para los Derechos Humanos o el
antiguo Comité contra las Desapariciones Forzosas,
ahora conocido bajo el nombre de "Instancia para la
Equidad y la Reconciliación".
En protesta contra los atropellos y la represión
sistemática que ejerce sobre ellos el Estado marroquí
a través de detenciones injustificadas, procesos
y sentencias inicuos, torturas, secuestros, traslado forzoso
a cárceles marroquíes y el sinfín de
violaciones de las más elementales normas suscritas
por Marruecos en convenciones internacionales, los presos
políticos saharauis hemos resuelto emprender una
huelga de hambre colectiva e indefinida en los penales de
El Aaiun (Sáhara Occidental) y de Ait Mellul y Akasha
(Marruecos) a partir del pasado 3 de agosto de 2005, sobre
la base de un expediente reivindicativo único que
consta de un apartado de orden político y otro de
naturaleza material.
En el momento en que entramos en la tercera semana
de huelga, y al tiempo que cosechamos amplias muestras de
solidaridad a nivel mundial plasmadas en acciones de protesta,
llamamientos, comunicados, creación de comités
de seguimiento, convocatoria de huelgas de hambre colectivas,
concentraciones ante instancias gubernamentales, embajadas
y consulados marroquíes en el extranjero para denunciar
los atropellos perpetrados por las autoridades, y ante la
negativa del ministerio de Justicia marroquí a atender
nuestras legítimas reivindicaciones y salvar la vida
de los huelguistas, tomamos nota del rechazo del Estado
marroquí a abrir un dialogo serio y responsable con
la comisión constituida por los presos políticos
saharauis declarados en huelga de hambre.
Consideramos un hecho grave el que las autoridades
marroquíes sigan ignorando los llamamientos internacionales
y las advertencias en cuanto a las consecuencias que podría
acarrear la huelga para el estado de salud de algunos presos,
que experimentaron ya un grave deterioro de la misma debido
a enfermedades crónicas ocasionadas por anteriores
detenciones y torturas. Las autoridades de la Cárcel
Negra de El Aaiun y los penales de Ait Mellul y Agacha se
niegan incluso a trasladarlos a hospitales, y la situación
se agrava de manera alarmante.
Es el caso por ejemplo de:
Aminetu Haidar, activista de los Derechos Humanos.
Ella sufre graves heridas en la cabeza a consecuencia de
los golpes y torturas sufridas el 17 de junio del 2005.
Padece de anemia, afecciones intestinales y dolencias en
la columna vertebral que datan de su anterior secuestro
entre 1987 y 1991. Al salir de la cárcel en aquella
ocasión fue sometida a una operación quirúrgica
delicada.
Ahmad Hamaad, activista de los Derechos Humanos.
Sufre heridas graves a causa de las torturas sufridas el
17 de junio de 2005. Las heridas se localizan principalmente
en su pierna izquierda, y si no recibe a tiempo el tratamiento
médico adecuado corre el riesgo de que le deba ser
amputada. También padece de problemas en el tórax
y riñones.
El Yadari Hossin. Presenta heridas profundas en la
cabeza y en los dos brazos. Su mano derecha perdió
sensibilidad tras las torturas de que fue objeto el 17 de
junio de 2005, especialmente durante su retención
preventiva en las dependencias secretas de la PCCM.
Brahim Numria, activista de los Derechos Humanos.
Padece estigmas de las torturas sufridas también
durante la detención preventiva en dependencias de
PCCM. Sufre además de afecciones en el aparato digestivo
a raíz de su desaparición forzosa en cinco
ocasiones anteriores.
Hussein Ndur, preso político. Su mano izquierda
sufrió una fractura en una de las múltiples
sesiones de tortura a las que fue sometido. Posteriormente
se le fracturó de nuevo durante un juicio y su mano
corre el riesgo de tener que serle amputada debido a la
falta de atención medica en el penal donde esta recluido.
El preso político Abdelaziz Daiiy. Sufre de
graves afecciones cardiacas y las torturas de que fue objeto
agravaron su enfermedad. Padece de manera continua fuertes
convulsiones.
Mahmud Mustafa Haddad, preso político. También
padece de enfermedades crónicas, la más grave
es la que afecta a sus riñones. Precisa de una intervención
quirúrgica con carácter inmediato.
El preso político Sidi Mohamed Aaluat. Su
cuerpo presentas huellas evidentes de las torturas físicas
sufridas durante su permanencia bajo arresto preventivo
y durante el juicio.
El preso político Hassen Zreiguinat. Sufre
a diario trastornos y pérdida de visión a
causa de dolencias en la cabeza.
Otros presos políticos que han sufrido caídas
y pérdidas de conocimiento en varias ocasiones son
los activistas Abderrahman Bukerfa, Hassen El Meki, Yaya
El Bachir. Daudi Aamar, Hamadi El Kersha, Buchama Nafaa.
Luali Amiydan, Baba El Aarabi, El Hafed Taubali, Hamma Eshrih,
El Haeirish Hassenna , Musaui Sidahamed, Eshtiyu Mahyub
y Balla Sid Mohamed. En cuanto al grupo de activistas saharauis
compuesto por El Mutauakil y compañeros, la situación
es mucho más preocupante. Todos están agonizantes
en medio de un bloqueo total en el penal de Aksha, en la
ciudad marroquí de Casablanca.
Se sabe que fueron encerrados por separado en celdas
con delincuentes comunes y se les priva de todo derecho
incluidas las visitas familiares. Las autoridades están
actuando contra ellos con verdadera saña por haber
contribuido desde su condición de activistas de Derechos
Humanos a denunciar los crímenes de lesa humanidad
perpetrados por el Estado marroquí contra civiles
saharauis durante las tres décadas de conflicto armado
en la región, y las violaciones de los Derechos Humanos
que de manera sistemática se han venido practicado
después de las manifestaciones pacíficas del
mayo pasado.
Lamentablemente hemos podido observar que la ola
de secuestros y detenciones contra los activistas saharauis
fue precedida por una campaña racista y chauvinista
en la que el Majzen marroquí contó con el
apoyo de algunos partidos políticos afines y sus
lideres e instancias que se definen a sí mismas como
defensoras de los Derechos humanos, entre ellas la llamada
"Equidad y Reconciliación" o el Consejo
Consultivo para los Derechos Humanos. Estas organizaciones
alentaron de manera explícita la detención
de los activista saharauis de los Derechos Humanos para
que no perturbasen sus campañas de propaganda destinadas
a encubrir los atropellos y excesos contra la población
civil saharaui.
Hoy, no podemos sino preguntarnos, al igual que la
opinión publica saharaui y mundial ¿por qué?
¿Cuáles son las verdaderas razones de este
silencio que observa la clase política marroquí,
a excepción del partido "Vía Democrática",
frente a atropellos diarios y tan graves contra los civiles
saharauis por el simple hecho de haber reivindicado de manera
pacífica la celebración de un referéndum
deautodeterminación libre y justo, conforme a lo
estipulado por la legalidad internacional?
Es un silencio cómplice, propio de una conspiración
en la que está incurriendo la clase política
marroquí y también algunas instancias que
dicen ser defensoras de los Derechos Humanos, pero que tienen
fuertes nexos con algunos partidos políticos. Es
una actitud idéntica a la que observan la agencia
oficial de información MAP y los órganos de
prensa partidistas, que a todos nos recuerda el mutismo
calculado, por no decir la bendición, con que se
encubrieron los crímenes de lesa humanidad perpetrados
por el régimen marroquí, como los bombardeos
de sus aviones de guerra contra localidades y poblaciones
saharauis empleando napalm y fósforo blanco, o el
envenenamiento de los pozos de agua potable...
Son los mismos partidos e instancias que durante
años, imitaron al régimen, negando la existencia
de desparecidos y secuestrados saharauis hasta que en 1991
vieron cómo, gracias a la presión internacional,
el poder empezó a liberar a algunos de los desaparecidos,
tras permanecer 17 años encerrados en las cárceles
secretas de Kaláat Mguna, Akdez, Sekura, Derb Mulay
Chrif y el PCMI en el Aaiun, de los cuales 526 personas
permanecen aún en paradero desconocido, tal y como
afirma Amnistía Internacional.
¿Dónde están y por qué
callan todas esas instancias que, invocando los valores
de la democracia, fueron movilizados para conseguir la liberación
de los prisioneros de guerra en manos del FrentePOLISARIO?.
¿Acaso para ellos el ejercicio de la democracia no
incluye la defensa de quienes fueron detenidos por ejercer
el derecho a la manifestación pacifica y la expresión
libre, asumiendo opiniones distintas a la posición
oficial del régimen marroquí en el asunto
del Sáhara Occidental? La democracia no es precisamente
un ejercicio selectivo, ni un cálculo basado enconsideraciones
políticas donde la acción esta sujeta o depende
de la existencia o no de contradicciones odiferencias políticas.
La democracia verdadera cuando se ejerce sólo puede
tener como guía la defensa de la verdad y el derecho
cuando es legitimo, y no cabe oponerse a esos valores en
función de intereses particulares.
En nombre de todos los presos políticos saharauis,
felicitamos al hermano pueblo marroquí por la liberación
del ultimo grupo de prisioneros marroquíes y de manera
muy especial a las familias que han visto regresar a sus
hijos. Al mismo tiempo saludamos al Frente POLISARIO por
esta iniciativa humanitaria histórica y formulamos
votos para que las fuerzas democráticas y organizaciones
humanitarias desplieguen mayores esfuerzos con el fin de
conseguir la liberación del resto de los prisioneros
de guerra saharauis, y contribuir también al esclarecimiento
del paradero de los desaparecidos. Los demócratas
marroquíes, la gente de buena fe, los defensores
de la libertad en el mundo, jamás podrán aceptar
que mientras la felicidad invada los hogares de las madres
y familiares de los prisioneros de guerra marroquíes,
las madres saharauis y los familiares de los prisioneros
de guerra y de los presos políticos saharauis permanezcan
sumidos en la tristeza y la desesperanza más absolutas.
Finalmente, saludamos al Comité para el Seguimiento
de la Huelga instituido en España y a las demás
iniciativas solidarias que acompañan nuestra legítima
lucha en las cárceles marroquíes. Asimismo
enviamos nuestro homenaje al Partido "Vía Democrática"
y a la Asociación Marroquí para los Derechos
Humanos por el envío de una comisión investigadora
a El Aaiun (Sáhara Occidental), como expresamos nuestra
denuncia más enérgica contra los impedimentos
interpuestos para que puedan visitar la Cárcel Negra
de El Aaiun. Igualmente saludamos a la Asociación
Tercera Generación y a otras tribunas independientes
del periodismo marroquí, como es el caso del luchador,
demócrata y periodista Ali Lmrabet, así como
a todos aquellos que nos apoyan en esta lucha.
A todas las fuerzas democráticas e instancias
de los Derechos Humanos, a todas las personas amantes de
la paz, hacemos llegar este llamamiento para que intervengan
de manera urgente a fin de salvar la vida de nuestros compañeros
Aminetu Haidar, Mohamed Mutawakil, Bachir Yaya, Sidi Mohamed
Aaluat y evitar una nueva tragedia saharaui como las sufridas
hace años en Agdez, Kaláat Maguna, Rish Derb
Mulay Shrif, Sekura......
Ali Salem Tamek, Preso político
saharaui. Número: 6375
Portavoz y delegado de los presos políticos
saharauis en la Cárcel Negra de Aaiun, (Sahara Occidental)
Ait Mellul y Akacha (Marruecos)
Prisión de Ait Mellul Agadir (Marruecos)
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