| Lorca,
4 de octubre de 2005
Estimada Presidenta de la Comisión:
En nombre de la junta directiva de la Asociación
que represento, le traslado los acuerdos adoptados por dicho
órgano en la reunión que tuvo lugar en el
día de ayer en Murcia.
PRIMERO
Manifestar a la Comisión Interministerial
para el estudio de la situación de las víctimas
de la guerra civil y del franquismo (en adelante: C.I.)
su adhesión a la misma en los términos originales
empleados por su propia Presidenta para fundamentar su creación:
el reconocimiento jurídico y moral de las víctimas
de la guerra civil y del franquismo.
SEGUNDO
Exigir el reconocimiento jurídico de las víctimas
del franquismo, no contemplado en la redacción del
decreto de creación de la C.I. sin el que todo desarrollo
de soluciones a los problemas pendientes carece de base
legítima.
TERCERO
Mostrar nuestra profunda decepción por los
sucesivos aplazamientos de la finalización del estudio
y la presentación de conclusiones de la C.I., tras
más de un año transcurrido desde su creación
y pese a los cuantiosos medios económicos y de otro
tipo de que ha dispuesto para su trabajo.
CUARTO
Expresar nuestra indignada protesta ante las manifestaciones
recientemente realizadas por la Sra. Presidenta de la C.I.
en el sentido de marcar como objetivos de la misma, llegar
a soluciones que contenten a los dos bandos. El bando
rebelde que emergió como vencedor todopoderoso tras
la guerra que provocó, dispuso de todos los recursos
del estado durante cuarenta años para atender y dignificar
a los suyos. Nada se opuso a que los familiares de las víctimas
de los facciosos disfrutasen de todo género de atenciones
y privilegios que hiciese más llevadera dicha condición,
honrando hasta límites esperpénticos el martiriologio
de los gloriosos Caídos por Dios y por España
cuyas lápidas y monumentos repartidos por miles en
toda España, nos lo recuerdan permanentemente en
el umbral del 70 Aniversario del inicio de la guerra civil.
No hay equidistancia válida desde el punto
de vista moral. entre el tratamiento que se debe a las víctimas
del bando rebelde y el pendiente a los españoles
leales al gobierno constitucional de España hasta
1939, entre otras razones porque entre las prioridades presentes
debemos considerar la URGENCIA con la que debe atenderse
las reivindicaciones de los que NUNCA HAN TENIDO EL CONSUELO
de ver reconocida la condición de víctimas
del franquismo, bien por su parentesco con aquéllas
o por ser protagonistas en primera persona de este título.
El reloj biológico, que se lleva cada día
a decenas de acreedores a medidas reparadoras, es un factor
inexorable que nos lleva condenar toda dilación como
una grave afrenta a la misma esencia de la existencia de
la C.I., a no ser que sea esta misma circunstancia la que
determine esta parsimoniosa marcha en los trabajos de la
Comisión.
QUINTO
Condenamos la recepción en sede gubernamental
de la representación de la Junta Nacional de Falange
Española, personada como parte interesada en las
medidas reparadoras ante esa C.I. No alcanzamos a comprender
las razones por las que un gobierno democrático ha
llegado a reconocer tal pretensión de quiénes
forman parte de un partido político heredero ideológico
de los que promovieron la guerra civil y se significaron
como implacables inquisidores que llevaron ante los pelotones
de fusilamiento a decenas de miles de republicanos, en la
guerra y en la posguerra.
SEXTO
Esta Asociación expresa su absoluto desacuerdo
por el método de trabajo llevado por la C.I.. Secretismo
e incomunicación con los colectivos de afectados,
más allá de una única comparecencia
ante la Comisión y de la recepción por esta
de un informe del estado de la cuestión de la memoria
Histórica en la Región de Murcia, cuya interpretación
y valoración nos es desconocida. Las asociaciones
que representamos a colectivos de afectados, tendríamos
que haber formado parte de la C.I. tal como establecen los
protocolos de la legislación internacional sobre
Derechos Humanos de las que el estado español es
signatario.
SEPTIMO
Siendo conscientes de las dificultades que tiene
ante sí la C.I. por la dimensión de las tareas
que asume, instamos a la misma a un replanteamiento, tanto
en sus métodos de trabajo, dando entrada en calidad
de miembro a las asociaciones de afectados, como en sus
objetivos, que de manera irrenunciable por nuestra parte,
deben de atender a la demanda general del RECONOCIMIENTO
JURÍDICO, MORAL Y ECONÓMICO de los derechos
que asisten a las víctimas del franquismo.
Respetuosamente le saluda
Floren Dimas Balsalobre
Presidente regional Asociación de Amigos de Caídos
por la Libertad.
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