| Introducción
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados
entiende que la trata “consiste en utilizar, en provecho
propio y de un modo abusivo, las cualidades de una persona.
Para que la explotación se haga efectiva los tratantes
deben recurrir a la captación, el transporte, el
traslado, la acogida o la recepción de personas”.
“Los medios para llevar a cabo estas acciones
son la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción,
el rapto, fraude, engaño, abuso de poder o de una
situación de vulnerabilidad ”.
Además se considera trata de personas "la concesión
o recepción de pagos o beneficios para obtener el
consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre
otra, con fines de explotación”, que “incluirá,
como mínimo, la explotación de la prostitución
ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos
o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas
análogas, la servidumbre o la extracción de
órganos”.
Por tráfico de mujeres se entienden “todos
los actos en los que se utiliza el reclutamiento y el desplazamiento
para trabajo o servicios, dentro y a través de fronteras
nacionales, por medio de violencia o amenaza de violencia,
abuso o autoridad o posición dominante, cautiverio
por deuda, engaño u otras formas de coerción”.
Cifras terribles
El Fondo de Población de Naciones Unidas calcula
que 4 millones de mujeres son vendidas cada año con
fines de prostitución, esclavitud, o matrimonio forzado
y que 2 millones de niñas que son introducidas en
el comercio sexual. Cerca de un millón de mujeres
entra al año en Europa para ser prostituidas, según
cifras del I Congreso Internacional de Explotación
Sexual y Tráfico de Mujeres. En España se
calcula que entre 250.000 y 300.000 mujeres extranjeras
son obligadas a prostituirse.
La trata y el tráfico, otra forma
de Violencia de Género
La Violencia de Género es una lacra social
presente en todas las culturas y que afecta a todas las
clases sociales. Supone una importante amenaza para la salud
física y mental y una de las más graves vulneraciones
de los derechos humanos de las mujeres de todo el mundo.
El tráfico y trata de mujeres con fines de
explotación sexual es una clara expresión
de violencia de género, dado que, más que
una cuestión de migraciones, es una manifestación
de la persistente desigualdad entre sexos y de la subordinación
de la mujer frente al hombre.
Las amenazas, el uso de la fuerza, los abusos sexuales,
los malos tratos empleados por las mafias y los prostituidores
(usuarios o clientes) son formas de violencia de género.
El usuario de tráfico sexual
La demanda de la prostitución constituye un
elemento fundamental en la vulnerabilidad y discriminación
de las personas traficadas y tratadas con fines de explotación
sexual y es la que determina que el comercio sexual sea
tan lucrativo. Sin embargo, sigue siendo el factor menos
visible. Resulta fácil olvidar que el tráfico
no persigue satisfacer a los traficantes, sino a los clientes.
No existe un perfil del usuario de los servicios
de prostitución. Varios estudios identifican al cliente
como cualquier hombre heterosexual con voluntad y dinero.
"No le caracterizan ni rasgos físicos, ni psíquicos,
ni afectivos, tampoco su estatus económico”,
establece un estudio de la Dirección General de la
Mujer de 2003. “El 27,3% de los (10.838) hombres entrevistados
han tenido relaciones sexuales con personas a las que pagó
por ello”, determina la Encuesta de Salud y Hábitos
Sexuales de 2003 elaborada por el Instituto Nacional de
Estadística.
Denuncia de la explotación sexual
El artículo 59 de la Ley 4/2000 (Derechos
y Libertades de Extranjeros) establece que el extranjero
traficado con fines de explotación sexual “podrá
quedar exento de responsabilidad administrativa y no ser
expulsado si denuncia a las autoridades competentes a los
autores o cooperadores de dicho tráfico, o coopere
y colabore con los funcionarios policiales competentes en
materia de extranjería, proporcionando datos esenciales
o testificando, en su caso, en el proceso correspondiente”.
Las mujeres que dan el paso de denunciar a las mafias
son protegidas mediante el programa especial de protección
de testigos, que sólo cubre a las víctimas
hasta que termine la investigación.
Pero una vez finalizada, las mujeres quedan de nuevo en
manos de las mafias o de redes, puesto que no tienen otro
tipo de alternativas de inserción laboral.
Consecuencias para la salud
Las agresiones, vejaciones y violaciones que sufren
las mujeres prostituidas, son causas de patologías
psíquicas como la falta de autoestima, estrés,
ansiedad, etcétera. Estas situaciones sitúan
a la mujer prostituida en una mayor vulnerabilidad en la
negociación del uso del preservativo con el prostituidor,
por lo que la exposición al VIH/sida y otras ETS
es aún mayor.
El riesgo aumenta cuando los cortes y desgarros en
el tejido vaginal y anal debido a sexo violento, violaciones
y úlceras asociadas con enfermedades de transmisión
sexual.
El acceso a los servicios de salud de las mujeres
traficadas con fines de explotación sexual es uno
de los principales problemas que podemos encontrar, el temor
a ser detenidas o deportadas impide que las mujeres sin
documentación (al haber sido sustraído por
las mafias) recurran a los servicios socio-sanitarios; aquellas
que son retenidas en burdeles no pueden salir para solicitar
servicios de salud. El embarazo y los abortos forzados o
peligrosos son preocupaciones básicas de salud, exacerbadas
por la falta de acceso a la atención de salud.
Médicos del Mundo ante la trata
y tráfico
Médicos del Mundo considera que la trata y
tráfico de personas con fines de explotación
sexual es la máxima expresión de vulneración
de Derechos Humanos . Se consideran, por tanto, necesarias
medidas legales que amparen a estos colectivos en su plena
integración social y legal en España, sin
riesgo de volver a ser introducidas en las mafias (tanto
en los países de origen como en España).
En la protección y asistencia de las personas
tratadas y traficadas debe existir un compromiso por parte
de los Estados de garantizar la asistencia sanitaria y psicológica
de las personas tratadas con fines de explotación
sexual, así como, consideraciones hacia la formación
de las personas traficadas así como la garantía
de integración laboral y otras alternativas de vida,
sin tener que estar sometidas a explotaciones.
Médicos del Mundo considera que la explotación
sexual es un claro atentado contra la salud, dado que expone
a las personas traficadas a un alto riesgo de contagio por
infecciones/enfermedades de transmisión sexual y
VIH/SIDA, a la vez que se las niega todo acceso a la atención
sanitaria.
Médicos del Mundo califica que las condiciones
en las que se encuentran las personas tratadas y traficadas
son barreras de acceso a la atención sanitaria, puesto
que, al carecer de documentación (en posesión
de las mafias) no pueden acceder a los servicios sanitarios.
Médicos del Mundo considera necesarias las
medidas efectivas que condenen y persigan a las personas
implicadas en la explotación de las personas traficadas
y tratadas con fines de explotación sexual (redes
organizadas, implicados en el captación, el transporte,
el traslado y la acogida o la recepción de personas
con fines de explotación sexual).
Médicos del Mundo considera que la invisibilidad
de las violaciones, abusos, atropellos, agresiones que sufren
las personas traficadas con fines de explotación
sexual constituye un delito que además favorece y
fomenta l a discriminación y estigmatización
de las personas prostituidas, aumentando así la vulnerabilidad
de las mismas. Buena parte de la sociedad no sólo
se mantiene al margen de esta vulneración de los
derechos fundamentales si no que sigue estigmatizando a
la mujer que ejerce la prostitución, convirtiéndose
en una cuestión de desigualdad y violencia de género.
Finalmente, Médicos del Mundo exige a las
administraciones competentes la aplicación de la
normativa a escala internacional, asumiéndola con
seriedad y poniendo en práctica las medidas de protección
hacia las personas traficadas y tratadas con fines de explotación
sexual.
Firma ahora para ayudarnos a combatir la
explotación sexual
Médicos del Mundo exige a las instancias nacionales
e internacionales, contemplar la trata y el tráfico
de mujeres con fines de explotación sexual como una
forma de violencia de género, adoptar las medidas
y recursos necesarios para su atención social y sanitaria.
Médicos del Mundo exige al Gobierno del Estado
Español, elaborar, aprobar y dotar de recursos a
un ‘Plan Integral contra el tráfico y la trata
de personas con fines de explotación sexual' con
los siguientes objetivos:
- Sensibilizar a la sociedad para promover reacciones
contra estos actos delictivos.
- Asegurar la asistencia a las personas víctimas
de trata sexual, garantizando la asistencia sanitaria,
social y legal.
- Aumentar la ayuda destinada a los países con
mayor dificultad y desigualdad económica.
- Ampliar la ley de Violencia de Género, accediendo
la misma a las mujeres traficadas con fines de explotación
sexual.
Enlaces
- Ley Integral contra la violencia de Género:
http://www.derecho.com/xml/disposiciones/trini/disposicion.xml?id_disposicion=90312
- Código Penal:
http://www.2ni2.com/juridico/penal/codigopenal.htm
- Ley de derechos y libertades de los extranjeros en España:
http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo8-2000.html
- Convención de las Naciones Unidas para la Eliminación
de todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer (Inglés):
http://www.un.org/womenwatch/daw/cedaw/
- Agencia de Naciones Unidas para los refugiados:
http://www.acnur.org/index.php?id_pag=2038
- Instituto de la Mujer España:
http://www.mtas.es/mujer/default.htm
- Red Feminista contra la Violencia hacia la Mujer:
http://www.redfeminista.org
- Amnistía Internacional España:
http://www.es.amnesty.org/nomasviolencia/
- Proyecto Esperanza:
http://www.proyectoesperanza.org
http://www.nuncamas.net/nk/index.php
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